
Quise retornar hace un par de dias…
Pensaba en espantar un poco el cansancio y llevarle la contraria al natural caos…
Proxima a la visita de dos personitas decidí caminar un poco por la ciudad… observar con “nuevos ojos” cada casa, cada plaza, cada calle ya pisada por mis pies al menos 200 veces…
No se que demonios pensaba, ni que estaba pasando dentro de mi…
Caminandito reconocí “esa sensación” que se experimenta ante aquellos "seres" (que a pesar de no haberles visto nunca) tienen en mi mente el rostro de una bella esquina concurrida… refugio de viajeros cosmopolitas, locos sonrientes, artistas embriagados... Casas de lo
inolvidable.
Peorcita, dejaste este huequito del mundo impregnado del aroma de tus rincones. Hasta siempre.
Entre quienes visito, cada vez que mi guerra y mi paz me lo permiten, dejenme decirles que ya son en mi mundo una ciudad muy hermosa con calles de piedrecillas redondeadas, pequeñas casitas de chocolate, aerodinamicos edificios de 1000 pisos, farolillos de tibia luz, arboles que cubren de alfombras de otoño el cesped de los bosques aledaños....
Voy a quitarme los zapatos... y a descansar un rato.